la kimera de lux

la kimera de lux
el sueño del vuelo profundo

miércoles, 6 de junio de 2007

CONFESION.......................JUSTINE


Si cada uno tuviera que confesar sus más rotundos deseos,ya sea para bien o para mal,seguramente no lo haría en la cola de un banco a las dos y media de la tarde sino en algún lugar recogido, en algún lugar especial, que retrotraiga a la lucidez del poner en orden las confesiones.
Karla lo hizo, se sentó en el banco pero de una plaza, bajo un frondoso árbol y se confesó.
si bien no había nadie allí más que algún alma dando vueltas a su alrededor, ella estaba con la mirada perdida y sola.
Se preguntaba si esa confesión servía.
A que?Qué buscaba en ella?
Perdón?Castigo?
Estando sola le cabía una salida, perdonarse y castigarse.
No son roles fáciles de cumplir, ya que en el interior de cada uno hay una barrera que se resiste a ser detectada,y contra lo invisible no podemos.O si?
Algunos recuerdos le vinieron a su mente, y eso era justamente lo que ella debía evitar.Pensar.
Era NO pensar,era sentir,era sentirse,escucharse, interiormente,y tratar de confesar-se.
Finalmente en un ahogado grito, dijo SI, YO y SOLO YO, SOY la CULPABLE.
Y rompió a llorar, sin parar... sin..respirar,casi...
Karla necesitaba ayuda,nadie ...nadie había ahí.
Solo su culpa y ella.
Y algún alma que andaba dando vueltas.
Confesión, sin castigo, más que la culpa.
Sin redención, más que el grito.
Sin piedad.
Sin piedad.