la kimera de lux

la kimera de lux
el sueño del vuelo profundo

miércoles, 4 de julio de 2007

Leyenda de la luna plateada............PerladePersia

En una reserva indígena de la costa este, habitaba una familia, cuya hija menor, Allhé,estaba en pleno conocimiento de su erotismo.
Su corta edad, pero su cuerpo de incipiente mujer, se desencontraban en las horas de soledad.
Allhé,gustaba de acariciar su monte de venus cálidamente a la luz de la luna, bajo los árboles. Se apoyaba en una manta, dejaba que la luz plateada iluminara su pelvis.
Miraba los rayos a través de las ramas y comenzaba a detectar su vulva, con bellos suaves y no se resistía a sus propias caricias.
Subía la pelvis, contorneaba su cuerpo y gemía suave...
Se imaginaba que sería ser mujer?.
SER MUJER, esas mujeres que ya estaban comprometidas como ella con uno de su tribu.
Qué se sentía? con esos gritos de hembra, dentro de las chozas, y se acordaba el día que espió a una pareja de jóvenes en esa lucha donde se los veía disfrutar y no sufrir.
Recordaba el miembro de él, aceitado, mojado y brilloso, duro, enormeeee... y eso la hacía sentir cosquillas profundas en su vagina.
Su mano comenzaba cada vez más acelerada en las caricias que se daba ella misma, y sin darse cuenta, se iba con la mente hacia un placer indefinido.
Esos jóvenes eran de la tribu y él, Mohu,era muy trabajador, a ella le gustaba espiarlo,verlo trabajando.Verlo sudar... y lo deseaba.
Su ardor crecía, y juntando sus piernas empezó a balancearse hacia los lados para que se rocen ambos labios vaginales.
Deseaba que apareciera Mohu, siiiii, eso deseaba, fuertemente.
Claro ,ella, estaba en un éxtasis desconocido y alucinaba poseer ese miembro aceitado adentro, mientras se apretaba los labios.
Alguien estaba abriendo sus piernas... y apoyando su piel caliente y mojada,
Allhé,las abría como nunca antes, y como rompiendo su cuerpo en un profundo y ardoroso empuje, la estaban penetrando.
Era tan enorme,una extraña sensación, que no entendía que sucedía, solo seguía con los ojos cerrados imaginando a Mohu,entrando y saliendo, caliente, gimiendo, en una verdadera laguna de fluídos.
Ella era virgen, no sabía ese placer de antes, era puro éxtasis,y no se reprimía.
Besaba la boca caliente, la lengua mojando su cuello,las manos sostenían sus piernas de manera suave y poderosa a la vez.
Levantaba su pelvis, y solo entendía que era lo más bello y sublime que pudo haber sentido...
No quería parar.Abrazó a ese ser que la penetraba acariciando su pelo largo y potente, su espalda ancha y musculosa, ella estaba segura que era Mohu, que la hacía suya.
Pero no abrió los ojos, solo un poquito para ver esos rayos de luna.
En el clímax absoluto y con fuertes empujones del miembro adentro de ella, sintió un grito ahogado de él y algo caliente que inundaba su vientre...un placer inconmensurable...
Convulsionó su pelvis,y no podía parar en gemidos que aumentaban la intensidad.Hasta gritar,hasta quedar hastiada de placer.
Había entregado su éter femenino, su succión, su boca, sus caricias empujando adentro a .......
A???....
Sintió que salían de ella y un hueco profundo y un mareo quedaban dando vueltas... Se incorporó
para buscar a Mohu, pero, nadie había allí.... Estaba ella, mojada, mezcla de sangre y líquido blanco,en su vagina, esa que solo era observada por la luna.
Llamó ,suavemente a Mohu, pero nadie contestó.

Corrío al río a lavarse y luego corrió a su lecho sin que nadie notara su falta.
Al día siguiente ,Allhé fue en busca de Mohu.
El no la miraba, ni siquiera le dedicó una sonrisa.
Allhé, lo llamó y él,le dijo- niña, que quieres?!!Estoy trabajando...!!!!-
Se fue muy triste y rompió a llorar profundamente.
Nada estaba claro, para Allhé.
Volvía todas las noches,a ese árbol testigo de su pasión y entrega, pero no aparecía Mohu, solo la luna, y sus lágrimas.
Esa era la leyenda, "la luna trae lágrimas..."
Su vientre comenzó a crecer y cada búsqueda de Mohu, era denegada por él y su mujer... también su familia la empezó a cuestionar.
Volvía todas las noches,a ese árbol testigo de su pasión y entrega, pero no aparecía Mohu, solo la luna, y sus lágrimas.
Esa era la leyenda, "la luna trae lágrimas..."recordaba..
Su vientre se movía y ella comenzó a notar vida, dentro de sí, una vida latente.
Se vestía con ropajes muy anchos y ocultaba su estado. Ya desilucionada de volver a hablar con Mohu, y pensando que según lo que le había escuchado, y ella dedujo, estaba esperando un hijo suyo.
Pero una duda no podía estar tan presente:..era Mohu?
El hombre aquella noche.. era Mohu?
De serlo, él hubiera vuelto,.. ella solo quería sentir placer y darle su cuerpo.
Y quien sería sino?
Miraba a todos ,a ver como la observaban,pero no descubría nada en particular.
Pasando las nueve lunas plateadas, dió a luz a una niña, debajo del árbol,... sola.
La bañó en el río, la arropó y la dejó arrastrándose como pudo, en la puerta de la choza de Mohu.
Ellos no tenían niños, no sabía porqué razón.

Repuesta de su tarea de dar a luz, trabajaba de sol a sol para olvidarse de esa niña, esa.. ella, y su hija.
Esas, niñas.
La veía crecer en silencio, ya que la pareja la había aceptado.Nunca más ella volvió a abrir sus piernas con ningún hombre.


Un atardecer llegando debajo de ese árbol donde Allhé,había sido inmensamente feliz y triste, encontró una flor.
miró al otro lado del río y vió parado a Mohu con su hijita...
Allhé se tiró al río .. desesperada por encontrar una señal, una respuesta,nadando hacia Mohu y la niñita.
Llegó a la otra orilla y mojada y salvajemente enamorada,lo miró a él y a la niña, con ojos muy abiertos..el corazón fuera de sí....
Mohu dijo,- Allhé,nuestra niña es muy bella,no tanto como vos...Gracias Allhé, por esa noche tan hermosa.Ese árbol dió el mejor fruto.
Se dió vuelta cargando a la niña y se fué dejando a Allhé ahí parada, mojada, mojada...
Mojada su alma de tanta lágrima, de tanto río, de tanto deseo, de tanta luna plateada.