la kimera de lux

la kimera de lux
el sueño del vuelo profundo

domingo, 6 de mayo de 2007

Rapsodia de una noche de viento/T.Eliot


Las doce.

A lo largo de los cauces de la calle

sostenidos en síntesis lunar,

susurrando encantamientos lunares,

se disuelven los suelos de la memoria

y todas sus claras relaciones,

sus divisiones y precisiones,

cada farol que dejo atrás

resuena como un tambor fatalista,

y a través de los espacios de lo oscuro

la medianoche sacude la memoria

como un loco agitando un geranio muerto.

La una y media

,el farol rociaba,

el farol mascullaba,

el farol decía: "Observa a esa mujer

que vacila hacia ti en la luz de la puerta

que se abre hacia ella como una mueca.

Ves que el borde de su vestido

está desgarrado y sucio de arena,

y ves que el rabillo del ojo

se le retuerce como un alfiler torcido".

La memoria arroja y deja en seco

una multitud de cosas retorcidas;

una rama retorcida en la playa,

devorada, lisa, y pulida

como si el mundo rindiera

el secreto de su esqueleto,

rígido y blanco.

Un muelle roto

en el solar de una fábrica,

óxido que se agarra a la forma

que la fuerza ha dejado

dura y enroscada y dispuesta a dispararse.

Las dos y media.

El farol dijo:"Observa al gato

que se aplana en el arroyo,

saca la lengua furtiva

y devora un bocado de manteca rancia".

Así la mano del niño, automática,

salió furtiva y se embolsó un juguete

que corría por elmuelle.

No vi nada tras los ojos de ese niño.

He visto ojos en la calle

tratando de escudriñar

a través de postigos con luz,

y un cangrejo una tarde en un charco,

un viejo cangrejo con lapas en la espalda,

agarró el extremo de un palo que le tendí.

Las tres y media,

el farol espurreaba,

el farol mascullaba en lo oscuro.

El farol canturreaba:"Observa la luna,

la lune ne garde aucune rancune,

guiña un débil ojo,

sonríe a los rincones.

Alisa el pelo de la hierba.

La luna ha perdido la memoria.

Una desvaída viruela le agrieta la cara,

su mano retuerce una rosa de papel,

que huele a polvo y agua de colonia.

Está sola

con todos los viejos olores nocturnos

que cruzan y cruzan por su cerebro".

Viene la reminiscencia

de secos geranios sin sol

y polvo en grietas,olores de castañas en las calles,

y olores femeninos en cuartos

de ventanas cerradas,y cigarrillos en pasillos

y olores de cócteles en bares.

El farol dijo:

"Las cuatro.

Aquí está el número en la puerta.

¡Memoria!Tienes la llave,

la lamparilla extiende un círculo en la escalera,

sube.La cama está abierta:

el cepillo de dientes cuelga en la pared,

deja los zapatos a la puerta,

duerme, prepárate para la vida.

"El último retorcimiento del cuchillo."

GRITOS.....................JUSTINE


Abismos de oscuridad y llanto,

gritos desesperados de almas malolientes

desgarrando piden:¡ baja aquí conmigo!

y dame algo de tu paz, se mi sirviente

y esclavo fugaz...

Escucho esos sonidos vagos ,

aún en el recuerdo de otras voces,

pero si tu piel en tantos roces

urbanos se carcome,

en las alocadas tribus legionarias...

De callejones mojados de orinas,

de abundante placer de blanca tez,

de mujer abriendo en celo su garganta

tragando tu poder,se te agiganta...

Y lloras aún después al ver la luz

plateada,sin sentido

tu mente y la mía van en la caída,

perturbadas.

Faetón y el carro de fuego


Faetón, hijo de Apolo y la ninfa Climena, preguntó a su madre si realmente era de origen divino. Ella le respondió que su progenitor era el sol y que fuera a encontrarlo donde nace la luz para cerciorarse. Faetón fue en su busca y se detuvo a distancia porque el resplandor lo cegaba. “Padre mío, le dijo al dios Apolo, dame alguna prueba que demuestre que soy de tu raza”.Apolo le respondió abrazándole: “Confirmo lo que dijo tu madre y para disipar tus dudas te concederé lo que quieras”. Faetón le pidió entonces a su padre que le permitiera conducir el carro del sol por el firmamento. “He hablado imprudentemente, le dijo el dios. Te lo concederé todo, menos eso. Eres un mortal y nadie sino yo puede guiar el flamígero carro del día”.“No te sería fácil frenar a los caballos, con sus pechos llenos de fuego que arrojan por la boca y las narices, agregó Apolo. Yo mismo apenas puedo contenerlos para que no destruyan todo con las llamas. Pídeme lo que quieras, pero escoge con más prudencia”. Faetón se abrazó al cuello de su padre diciéndole que nada más le interesaba y le suplicó que le concediera la gracia solicitada.El dios, después de haberse resistido todo lo que pudo, se dio por vencido y le condujo finalmente hasta donde se hallaba el carro, indicándole que subiera. Los caballos, al sentir que el peso era más ligero que de costumbre, se lanzaron hacia delante como flechas. Faetón era arrastrado sin control en el carro llameante por el espacio, lugares intransitados, ciudades, islas y bosques, provocando destrucción y muerte. Las constelaciones eran abrasadas por el calor. Pero la Tierra con sed y convertida al paso del carro en desierto, despertó al trueno y fulminó a Faetón que cayó como una estrella fugaz al río Erídano que enfrió su cuerpo ardiente. Sus hermanas, las Heliadas, que se lamentaban de su muerte, fueron convertidas en álamos y sus lágrimas, que se derraman hasta nuestros días, se vuelven de ámbar cuando tocan el agua.

Ave Fénix


El origen del Ave Fénix viene de los desiertos de Libia y Etiopía. Aun así, su nombre proviene del griego «phoinix» que significa rojo. Se le consideró un animal fabuloso, una especie de semidiós según la tradición, el Ave Fénix se consumía por acción del fuego cada 500 años, y un Ave Fénix nueva y joven surgía de sus cenizas.Los griegos le dieron el nombre de Phoenicoperus, esto es alas rojas, apelativo que se extendió por toda la Europa romana y ha sido posteriormente adoptada para denominar al gran flamenco por todos los científicos del mundo. Para el pueblo griego consistía en un pájaro que, con sus alas perfumadas de deliciosos olores, se dirigía hacia el altar del sacerdote Heliópolis, donde se incendiaba el mismo con el fuego. Al día siguiente de su muerte, aparecía un gusano pequeño en el mismo lugar que se transformaba un día después en un gran pájaro adulto.El Ave Fénix es un enorme pájaro envuelto en llamas y de plumaje rojo anaranjado, como el fuego. Se trata de un ser mágico y fabuloso que ha sido retratado en las diversas mitologías.Se cree que fue el único animal del Edén que resistió la tentación, lo que le convirtió en un ser eterno. Este animal simboliza para las distintas culturas prácticamente la misma cosa; la inmortalidad y la resurrección.En Egipto simbolizaba al astro Sol, que muere por la noche y renace por la mañana. El fénix fue considerado por griegos y egipcios como un semidiós, y según la leyenda, este ser se consume por sus propias llamas cada 500 años, para más tarde renacer de sus propias cenizas como un fénix joven y nuevo.Ave fabulosa que renacía de sus cenizas. Era un símbolo solar.Ave legendaria que vivía en Arabia. Según la tradición, se consumía por acción del fuego cada 500 años, y una nueva y joven surgía de sus cenizas. En la mitología egipcia, el ave fénix representaba el Sol, que muere por la noche y renace por la mañana. La tradición cristiana primitiva adoptaba al ave fénix como símbolo a la vez de la inmortalidad y de la resurrección. Se le ha visto una relación con el pájaro de fuego de la mitología aborigen americana.Una tradición judía afirma que el chol fue el único animal del Edén que resistió la tentación y conservo la vida eterna. Los egipcios la modificaron un poco y dieron a este ave el nombre de fénix, vocablo que se refiere a su color rojo, considerándolo un animal fabuloso, una especie de semidiós según la tradición, el ave fénix se consumía por acción de su propio fuego cada 500 años, y un ave fénix nueva y joven surgía de sus cenizas. Este mito se extendió ampliamente entre los griegos, que le dieron el nombre de Phoenicoperus, que significa alas rojas, apelativo que se extendió por toda la Europa romana. Durante la dominación romana, los primeros cristianos, influidos por los cultos helénicos, hicieron de esta singular criatura un símbolo viviente de la inmortalidad y de la resurrección. En la mitología del antiguo Egipto, el ave fénix representaba el Sol, que muere por la noche y renace por la mañana. Otro simbolismo que se le da al ave fénix es de la esperanza, ya que representa la esperanza que nunca debe morir en el hombre

Eco y Narciso


Eco, era una ninfa hija de la Tierra y del Aire que estaba enamorada de Narciso. Ella había sido castigada por Hera, pues la había distraído con relatos y cuentos mientras Zeus salía al encuentro de cualquier aventura para serle infiel. De esta manera, Eco sólo podría hablar cuando alguien le hiciera una pregunta y solamente contestaría lo que le preguntaran y nada más.Narciso era casto, hijo del río Cefiso, divinidad de las aguas y de la ninfa Liriopea; pero esta pureza más bien era producto de su desinterés por las mujeres. Para Narciso, los ofrecimientos y gestos de Eco carecían de atractivo, y en uno de tantos encuentros le preguntó: “¿Qué quieres, Eco?”. Ella suspiró de alivio y le contestó: “Quiero demostrarte mi amor, Narciso, deseo que nos unamos igual que lo hacen los dioses y los humanos”.Narciso, molesto, la alejó con brusquedad diciendo: “Las mujeres son odiosas, pesadas; déjame en paz”. Y sin hacerle caso, se fue. Irritada por el insulto, Eco acudió ante Zeus y le pidió que la ayudara a castigar a Narciso. El dios le aconsejó que se olvidara de ese muchacho y que mejor se fijara en el sátiro Pan, que sí la quería. “Pan no me gusta”, contestó Eco, “es feo y deforme, de pies hendidos y cola de cabra; tiene cuernos y sólo sabe tocar la siringa pastoril”.Ante la insistencia de Eco, Zeus sentenció: “Este casto joven se enamorará apasionada e inevitablemente de la primera imagen o persona en quien pose sus ojos”. Y así, ocurrió que cierto día, fatigado después de la cacería, Narciso se acercó a una laguna a saciar su sed cuando vio su imagen reflejada sobre la superficie del agua, quedando fascinado; cumpliéndose así la condena de Zeus.Narciso se enamoró de sí mismo hasta perder la razón. Alucinado, permanecía largo tiempo inmóvil, admirando su propia belleza; hasta que un día se convenció de que esta imagen era otra persona que le tendía los brazos amorosamente. Narciso se arrojó al lago, queriendo poseer esa imagen, y se ahogó. Cuando las náyades acudieron al lago encontraron, justo en el lugar donde Narciso había muerto, una pequeña planta blanca y amarilla: era Narciso convertido por Zeus en una flor.

Quimera


La figura mítica de la quimera, el derivar de la provincia de Anatólia y que tipo apareció en Grecia durante el siglo VII a.C., ejerció siempre la atracción en la imaginación popular. De acuerdo con de la extensión la versión hacia fuera más de la leyenda, la quimera era un producto monstruoso de la unión entre Equidna - media mujer, mitad serpiente - e o gigantesco Tifón. Otras leyendas la hacen hija de la hidra de Lerna y del león de Nemea, que fue muerto por Hércules. Habitualmente era descrita con cabeza de león, torso de cabra e parte posterior de dragón o serpiente. Criada por el rey de Cária, más tarde asolaría este reino y el de Lícia con el fuego que vomitaba incesantemente, y que el héroe Belerofonte, montado no caballo alado Pegaso, consiguió matar-la. Con el paso del tiempo, se asociaba genéricamente quimera a todo monstruo fantástico impregnado de decoración arquitectónica. En el lenguaje popular, él termino quimera alude a cualquier composición fantástica, absurda e monstruosa, constituida de elementos disparatados e incongruentes.

sábado, 5 de mayo de 2007

AHORA VIVO MÁS CERCA DEL SOL.....Eugenio de Andrade


Ahora vivo más cerca del sol, los amigos

no saben el camino: es bueno

ser así de nadie

en las altas ramas, hermano

del canto exento de algún ave

de paso, reflejo de un reflejo,contemporáneo

de cualquier mirada desprevenida,

solamente este ir y venir con las mareas,

ardor hecho de olvido,

polvo dulce a la flor de la espuma,

eso apenas.